Anoche vi un peliculón. III: 300


Si, llego tarde. Pero es que ayer me senté a ver de nuevo ésta peli y me he quedado muy pillado. ¿Por qué a los tios nos gusta tanto esta peli?

Bueno, también hay que recordar que cuando se estrenó, vino acompañado de una crítica de Jordi Costa mas bien confusa…


Esparta anabolizada
Publicada en 1998, 300, recreación en clave épica de la batalla de las Termópilas, marcó en la carrera de Frank Miller la conquista de una deslumbrante madurez expresiva y el compromiso con una radicalización ideológica que parecía haber dejado atrás todo atisbo de ambigüedad. Virtuoso de lo que su maestro Will Eisner denominaba el “arte secuencial” y orfebre de una síntesis gráfica que parecía deberle tanto al manga como a algunos referentes europeos (Hugo Pratt), Miller adoptaba como pretexto narrativo la voz de un rapsoda espartano dispuesto a transmitir la épica del sacrificio a nuevas generaciones de soldados. En el work in progress que ahora mismo tiene entre manos –Holy Terror, Batman!, obra de 200 páginas que enfrentará al superhéroe de la DC con el mismísimo Bin Laden-, el autor reconoce estar cruzando la línea que separa la mímesis formalista de una vieja arenga militar de la propaganda sin coartadas intelectuales de ningún tipo y con vocación de inmediata funcionalidad ideológica. No se le puede reprochar a Miller falta de convicción en lo que cuenta, pero quizá sí quepa añorar esos trabajos de los ochenta -Ronin (1983), Batman: The Darknight Returns (1986), Elektra Assassin (1986)- en los que el autor se acercó a las complejas estrategias narrativas de la posmodernidad literaria.
Como ya ocurriera con el Sin City cinematográfico que cofirmaron el propio Miller y Robert Rodríguez, la adaptación de 300 tiene su primordial reclamo en la apuesta de extrema fidelidad formal emprendida por el director Zack Snyder y en la consiguiente bendición del historietista. Lo mejor que se puede decir de 300 es que logra hacer justicia al antinaturalista tratamiento cromático de Lynn Varley en el original y lo peor, que su obsesiva fidelidad pasa por interpretar el cómic con la mirada primitiva de quien no percibe ilusión de movimiento, sino mera sucesión de estampas estáticas.
Así, 300 no es tanto una adaptación caligráfica como una traición medular: lejos del dinamismo extremo orquestado por Miller, la película desgrana una sucesión de preciosistas tableaux vivants que revisitan la marmórea grandilocuencia de Cecil B. DeMille con estética de aerografiada postal filogay inconsciente de estar al servicio de un subtexto homófobo. El dispositivo formal manejado por Snyder da para componer un tráiler deslumbrante, pero no para que el espectador entre de lleno en esta historia aquejada de tanta hipertrofia digital como la pionera Casshern (2004), del japonés Kazuaki Kiriya, profeta de un cine de síntesis capaz de exiliar la emoción al territorio del vacío absoluto.
Figura de cera
Snyder se aleja del original para intoxicar de fantasía la recreación histórica, a través de una animalización caricaturesca del enemigo que entronca, precisamente, con los mecanismos de ese viejo cine de propaganda que la corrección política siempre quiso ocultar bajo la alfombra.
Monstruosidad, deformidad, amaneramiento, perversión y voluptuosidad sexual dibujan, así, un universo persa que se contrapone al monolitismo marcial espartano. Habrá quien considere temerario leer 300 bajo la luz del contemporáneo choque de civilizaciones, pero no es menos arriesgado obviar el componente ideológico de toda ficción. Y más si, como en este caso, Miller y Snyder desarrollan su juego en un territorio hiperbólico, pero ajeno a esa ironía que, por ejemplo, no salvó a la libertaria Star-ship Troopers (1997), de Paul Verhoeven, de recibir acusaciones de fascismo.
Snyder ha sido fiel al fondo de 300, pero ha inyectado tantos anabolizantes en la forma que ha condenado el conjunto a la parálisis de una hiperrealista (y algo ridícula) figura de cera.

Jordi Costa

¿Le gustó a éste tio la peli? Es que yo en el segundo párrafo me perdí… Con lo fácil que es decir “no la veais” o “gran película”… En fin…

A lo que iba. A mi me pareció una peli entretenida. Y eso es decir mucho en el cine actual. No sé ni cuantas veces he ido a un cine o me he puesto una peli y en lugar de atraparme lo que pasa en la pantalla, miro la hora en el cine o me canso. 300 es una peli entretenida, sin mas. Accion a cámara lenta, grandes batallas, violencia y sobretodo héroes con los que te sientes identificado… sobretodo por los abdominales… X-D
Una película para zamparse un bolsa de palomitas, sin mas pretensiones.

Aquí el trailer, por si no la habeis visto aún…

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2 Responses to Anoche vi un peliculón. III: 300

  1. doris dice:

    es casi imposible verla solo una vez…
    en mi caso, cada vez que la veo hay partes que me parecen no haberlas visto antes.

    saludos, Doris(Panamá)

  2. Anónimo dice:

    La función del crítico de cine no es decirnos si hay que ir a verla o si a él le gustó. Eso sólo lo hace Carlos Boyero que más que un crítico es una bocazas.

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