Monólogos I: Hacerse mayor


Yo me considero un adulto… ¿por qué? Porque cumplo los 3 postulados necesarios para que, en mi opinión, un adolescente pase a ser una persona normal… o más normal… ¿Que son personas normales?…  Si, ya… pregúntaselo a Supernanny…

Los 3 postulados son los siguientes:

1º Aprender una habilidad determinada. Esta habilidad es diferente a cada persona y tiene que ver directamente con su personalidad o inquietudes íntimas. Es esa habilidad que cuando eras pequeño pensabas con anhelo que algún día, cuando fueses mayor, tu también la tendrías. Por ejemplo pongo mi caso. Yo cuando era pequeño veía como mi madre era capaz de romper en perfecta línea recta y sin que se le arrugara el papel platino para envolverme el bocadillo… Yo es que veía ese control, ese saber hacer y pensaba:
-“joe, algún día yo también lo haré”

2º Cuando te compran tu primer móvil. Es un contrasentido, porque a tu te crees que te lo compran para darte independencia, como un paso en tu madurez… pero que va, es para tenerte controlado. El móvil viene a ser la correa al cuello del siglo XXI. ¿Cómo ha cambiado la vida de los niños de éste país? Os pongo en situación:
SIN MOVIL: Sales del colegio a las 16:00, tu madre no está porque como cada día tienes una actividad extraescolar diferente, no sabe a que hora te tocaba salir hoy. Así que vas del cole a casa a pie. Te paras porque ves a dos perros comiéndose a una paloma. Coges una piedra y se la lanzas a uno de los perros. En seguida se ponen a ladrarte, saliendo uno de ellos corriendo detrás de ti. Empiezas a gritar, hasta que Javi y Carlitos (dos amigos tuyos que estaban jugando a las canicas) te oyen e intentan darle con un palo al puto perro… y ya sois tres chavales muertos de miedo corriendo delante de un perro al que ni veis, pero al que sentís el aliento como si lo lleváseis pegados al culo. Que a lo mejor el perro se aburrió de vosotros en la segunda bocacalle, pero vosotros no parais de correr hasta que sentís que se os encharcan los pulmones… ¡¡Esa historia se recuerda toda la vida!!

CON MOVIL: Sales del cole. Le das un “toque” a tu madre, te va a recoger y te deja en casa a las 16:02. ¡Gran historia para contar entre amigos! ¿Y Carlitos y Javi? Pues mandándose mensajes:
–“Jugmos a ls cnics?”
-“No, paso, k hn llamao a mi mdre dcindol k hay 2 perros suelts”
-“Ya, m han mandao la foto”

O lo entrañable que era antes quedar con amigos… Lo que se hacia era usar una variedad de teléfono que se llamaba “fijo” (mirad en vuestra casa, alguno habrá). Lo guay es que antes de existir el mensaje o las llamadas perdidas, nosotros teníamos al resto de la familia. Y claro, eso daba conversaciones surrealistas entre adultos y niños.
-“Soy Carlitos. ¿Está Servan?”
(Mi madre) – “No, salió a buscarte”
– “Ah!, pues si pasa por ahí y no estoy con él, dígale que venga a buscarme”

O la mítica llamada de la madre que busca a su hijo y te llama a ver si está contigo.

-“Servan, ¿está Carlitos en tu casa?”
-“No, aquí no está”
-“¿¿Y sabes donde puede estar??”

Claro, que tu te quedas pensando… “¿querrá Carlitos que ella sepa donde está?”  Porque tu sabes perfectamente que había quedado con Javi para meterse en el cementerio a ver quien aguantaba mas… Y Carlitos es tu colega que, salvo aquella vez que te robó el escudo de la armadura de Pegaso, siempre había sido tu amigo…  joe, pero es que también te dejó a Seiya indefenso…

-“Llame a Javi que creo que sus padres le compraron un móvil…”
Y Seiya quedó vengado…

También se echa de menos que antes, con menos medios, se tenía mas poder de concentración. Tu botabas la pelota en la plaza de mi pueblo, y a los 3 minutos tenias pa´ jugar un 5 contra 5 y con equipo por fuera. Inténtalo ahora con el móvil, a ver que pasa… Con el móvil además de recortar la libertad de los niños, se ha fomentado el uso de excusas. “No me di cuenta de que vibraba / No lo oí sonar / Lo tenia en silencio”. A quien no le hayan soltado alguna de estas tres o no tiene amigos o los tiene y son buenísimos… o sea, que no tiene amigos…

3º Adaptar tu relación a tu entorno. Esto es actuar de tal forma que los otros adultos te consideren parte de su mundo. Los primeros pasos de esta fase vienen todos seguidos en un mismo día. Para todo el mundo este día suele recordarse como “La boda de … y …”. Vamos a diferenciar entre géneros:
Si eres un tío, empiezas a recibir señales de los otros adultos para que entres en su mundo. Todo empieza desde el momento en que te preparas. Tú te vas a poner tu mítica corbata de nudo hecho y de goma elástica que te has ido poniendo en todas las comuniones a las que has ido hasta ahora (salvo en la de tu hermano en la que te obligaron a ponerte pajarita…) y de repente te encuentras con una corbata de verdad. Entonces viene tu padre para hacerte el nudo… “que ya eres un hombre”… Mas tarde en el banquete, no te dejan sentarte con los otros amigos, como hasta ahora, te tienes que sentar con tus padres y sus amigos y evitar la tentación de mezclar todas las bebidas en una copa, añadirle sal y pimienta y ponérselo de destrangis al mítico abuelo mareado por el whisky… Esto no viene solo. Además, te tienes que comer la sopa. Y como de repente eres adulto, beber sidra y fumar está permitido de un día para otro. ¡¡Cuantas borracheras primerizas no se habrán gestado por padres y tíos en los banquetes de bodas!!
Para las chicas es diferente. Todo empieza delante del espejo de casa. El objetivo es ir más guapa que la novia. Da igual si la que se casa es tu hermana. Tu la quieres mucho pero hoy es tu día, que pa´eso llevas buscando el traje 4 meses, los zapatos 2 y el bolso se lo arrancaste de las manos frías y rígidas de una señora gordita durante las rebajas de enero. Además, pasa una cosa que me parece curiosísima: ¿se han fijado quienes son las primeras personas que llegan a la Iglesia un día de boda? … Si, un montón de mujeres bien arregladas y maquilladas… Creo que es la única ocasión donde una mujer llega bien vestida, maquillada, preparada y además… puntual. La gracia está en que es precisamente la mujer mas importante de ese día es la que llega tarde…. Y no hablamos de ti, hablamos de tu hermana, la que se casa… ¿Y por que llegan temprano? ¡Para que las vean! Se levantan a las 6 de la mañana para estar preparadas a las 11:00 que empieza la ceremonia. Y todo eso para estar guapas, espectaculares. Los chicos lo hacemos más fácil… Empezamos a ducharnos cuando empieza la misa, y ya hay tiempo hasta que acabe para arreglarnos, vestirnos y todo… Después llegamos a la Iglesia cuando intuimos que todo se acaba. Es curioso porque ellas se ponen lo último para deslumbrarnos y nosotros llevamos las gafas de sol y el pelo engominado para que nos vean ellas y resulta que en lo que va de día, aún no nos hemos cruzado.

¿Dónde nos cruzamos? Pues en el banquete. Allí las chicas intentan por todos los medios de que nos fijemos en ellas. Van a saludar a alguien que no han saludado en su vida pero como está en la otra punta de la sala, les garantiza un paseíto en medio de todas las mesas, ida y vuelta. Tú hermana, la novia, te mira y se siente orgullosa, por lo guapa que está su hermana, pero tú al mirarla piensas para ti “¡si es que se muere de envidia!”. Aqui hay un conflicto de intereses. Ustedes van espectaculares, si, pero la que paga el fotógrafo es ella… así que… arréglate todo lo que quieras que a lo mejor sales en el video de refilón bailando un pasodoble con el tío Antonio, que la que va a lucir en serio va a ser ella. Y eso si bailas, porque normalmente las chicas acaban sentadas en grupos de cuatro o cinco en una mesa llena de vasos usados, esperando a que alguno de los divorciados les invite a bailar. Pero aparte del tío Antonio y de tu primo de 6 años, ningún hombre se acerca. Es lo malo que tiene el cartel “barra libre”, pagado por tu hermana que está bailando un vals en el centro de la pista de baile, en brazos de su marido mientras un cámara profesional no para inmortalizarla en video. Te mira y sonríe. Tocada y hundida.
Esa es la diferencia entre los chicos y las chicas. Los chicos nos encontramos que somos adultos ese día, las chicas os preparáis para ser mujeres durante meses hasta llegar al gran día. ¿Y cuales son las consecuencias? que a los 15 años los chicos acabamos alcohólicos, y las chicas, con ganas de casarse.

By Serthand

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One Response to Monólogos I: Hacerse mayor

  1. […] Hace algún tiempo, hice un monólogo en el cual citaba algo de lo que viene a ser una boda. Lo tomaba por el lado caricaturesco, pero […]

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